acido oxalico

Ácido oxálico: características, propiedades y usos

El ácido oxálico o etanodioico es un ácido orgánico saturado que debe su nombre al género de plantas Oxalis, por estar presente de forma natural en ellas. Este ácido, también denominado sal de limón o sal amarga, es un ácido fuerte. Tanto que podemos afirmar que es 3000 veces más potente que el ácido acético.

 

Es probable que dicho así no te suene de mucho, pero si hablamos del oxalato de calcio y las piedras en el riñón, seguramente ya lo veas más claro. Este oxalato no es otra cosa que sal de ácido oxálico que puede provocarnos ciertos problemas renales.

 

¿Cómo obtener ácido oxálico?

Concretamente, este ácido orgánico lo podemos encontrar de forma natural en multitud de alimentos vegetales: remolacha, acelgas, frutos secos, etc. Aunque, sin duda, uno de los más conocidos son las espinacas. La concentración de este compuesto en los alimentos está en proporciones muy bajas. Por lo que, para llegar a producir un cálculo renal únicamente vinculado al consumo de dichos alimentos, tendríamos que estar consumiendo cantidades impensables de esos alimentos.

 

Para que te hagas una idea: 100 gr de espinacas contienen alrededor de 500 a 1.000 mg de ácido oxálico. Esto varía en función de la variedad, las condiciones térmicas y de conservación e, incluso y como es lógico, la propia técnica de medición empleada. Para que su consumo resultara mortal para una persona, ésta tendría que consumir al menos 600 mg de ácido oxálico por cada kg de su peso corporal. Si tomamos como referencia un adulto con un peso de 80 kg, esa persona tendría que haber consumido entre 80 y 160 kilos de espinacas en un día.

 

Pero este ácido también podemos obtenerlo de manera artificial. En primer lugar, calentaremos a 360º el formiato de sodio para formar oxalato de sodio, a la misma vez que se libera dihidrógeno.

Posteriormente, debemos hacer reaccionar ese oxalato de sodio con una lechada de cal (disolución de hidróxido de calcio), con lo que obtendríamos el oxalato de calcio. Finalmente, tenemos que reaccionar el oxalato con ácido sulfúrico para obtener, por fin, el ácido oxálico.

 

Desde luego, esta técnica de obtención está más enfocada a la industria química, la construcción o la industria textil. Quedando relegada su obtención natural para el consumo humano.

 

Impacto de la sal amarga para nuestra salud

El ácido oxálico o los oxalatos pueden llegar a ser perjudiciales para nuestro organismo porque interfieren en la asimilación de algunos minerales especialmente importantes. Concretamente, este ácido bloquea la correcta absorción de calcio, hierro y magnesio al unirse a ellos.

 

Pensemos en nuestros riñones como los órganos filtrantes de nuestro organismo. Son los responsables de purificar nuestra sangre, eliminando todo tipo de toxinas. Unos índices elevados de oxalatos podrían producir cálculos renales, dificultando la actividad normal de estos órganos. Los expertos recomiendan un consumo diario de unos 50 mg. Es cierto que sólo aquellas personas con problemas renales deberían limitar el consumo que hacen de estos alimentos. Por su parte, las personas sanas logran eliminar el ácido oxálico a través de la orina. A raíz de los estudios realizados al respecto, se ha concluido que la formación de cálculos por oxalato de calcio tiene un componente más metabólico. No siendo el consumo de alimentos con altos índices de este ácido especialmente influyente en la formación de piedras.

 

Usos del ácido oxálico

El uso de este compuesto ha ido incrementándose con el paso de los años, a medida que se han ido descubriendo nuevas aplicaciones. Aunque, si hay un uso que ha prevalecido siempre es su empleo como producto de limpieza. Tanto por sí mismo como incluido en la composición de otros productos compuestos (detergentes, desinfectantes, etc.). Gracias a sus propiedades, el ácido oxálico es capaz de eliminar todo tipo de manchas. También es posible emplearlo como blanqueador no sólo a nivel textil, sino también para cueros o superficies.

 

Además de sus cualidades como limpiador, el ácido oxálico es un potente removedor de óxido. No sólo limpiando y desincrustando, también logra separar contaminantes inorgánicos y elimina impurezas de los metales.

 

Como decíamos, su uso cada vez se ha ido extendiendo más. En la actualidad, se emplea para la producción de glicerina, revelado de fotografías o tratamiento de aguas residuales.

 

Ácido oxálico en la apicultura

Gracias a que resulta una sustancia no tóxica en las dosis adecuadas, también ha encontrado su lugar dentro del mundo de la apicultura. El ácido oxálico es empleado como tratamiento en la lucha contra la varroa como acaricida orgánico. Debido a que estamos ante un principio activo orgánico, el ácido oxálico es considerado un tratamiento apto para la apicultura ecológica.

 

La efectividad del tratamiento está estrechamente relacionada con la presencia de cría de abejas. Cuando en el enjambre existe un gran número de cría operculada, el ácido oxálico pierde un alto porcentaje de éxito.

 

En España sólo se permite su utilización a través de cuatro medicamentos autorizados elaborados a base de ácido oxálico. Estos tratamientos son:

 

– Apibioxal
– Oxybee
– Varromed
– Ecoxal

 

Cualquier otra vía de administración que no sea las indicadas está totalmente prohibida en España. Esta prohibición alcanza también a los tratamientos caseros. Es importante cumplir con la normativa vigente o podríamos enfrentarnos, llegado el caso, a un delito contra la salud pública.

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