Abeja azul de Australia o Amegilla cingulata

La abeja azul de Australia o Amegilla cingulata

La abeja azul o Amegilla cingulata, como es conocida científicamente, es un tipo de abeja silvestre que habita en Australia. Debe su nombre lógicamente al color con el que es rayada. Esta abeja posee una serie de franjas azules y negras intercaladas a lo largo de su cuerpo.

 

La importancia de esta abeja la ha convertido en todo un pozo de conocimientos para la sociedad y, especialmente, para la comunidad científica. Lo cierto es que estamos ante una especie de abeja bastante peculiar que posee unos comportamientos que la hacen única, lo que ha despertado el interés por ella.

 

Características de la abeja azul australiana

A diferencia de las abejas domésticas, la abeja azul de Australia posee unas franjas de color azulado. Su cuerpo que suele medir en torno a los 10 o 12 milímetros guarda bastante similitud con las Apis mellifera. Posee una pelusa en el abdomen de color bronce que hace juego con sus grandes ojos verdes. Su cabeza, que también está rodeada por cierta vellosidad, juega un papel muy importante en la recolección del polen.

 

La Amegilia cingulata, como muchas otras especies de insectos, tiene dimorfismo sexual. Es decir, que machos y hembras poseen diferentes características, lo que sirve para distinguir ambos sexos con facilidad. Mientras que los machos poseen cinco franjas de color azul, las hembras sólo cuentan con cuatro.

 

La esperanza de vida de la abeja azul australiana es de unos 40 días, sin distinción del papel que cada abeja podría jugar en la colmena porque son seres solitarios. La A. cingulata vive de forma solitaria durante toda su vida, relacionándose únicamente en el momento de la reproducción. Aunque es nativa de Australia, se han afirmado que su hábitat se extiende desde Pápua Nueva Guinea, Indonesia, Timor Oriental, Malasia e India. Sin embargo, podría tratarse de errores de identificación por confusión con otras especies tropicales con las que guarda gran parecido.

 

Las zonas en las que podremos encontrar a la A. cingulata va desde cascos urbanos, bosques y áreas boscosas hasta brezales.

 

Comportamiento de la abeja azul

Los machos de abeja azul suelen pernoctar en los tallos de las plantas para hacer su vida durante el día. En cambio, las hembras de esta especie prefieren las madrigueras en arcillas blandas, cercanas a las veredas de los ríos. Es precisamente este extremo lo que la diferencia de las abejas domésticas, quienes viven en colmenas con una organización realmente compleja.

 

Por otro lado, no producen miel, al igual que la abeja buitre. En cambio, sí se alimentan de polen, para lo que cuentan con una técnica muy desarrollada. Gracias a la pelusa que rodea su cabeza y abdomen, la abeja azul de Australia zarandea su cabeza cuando está cerca del polen para permitir que este quede adherido al vello que la rodea. Esta técnica se conoce como sonicación y está basada en el empleo de vibraciones para lograr desprender el polen. Para ello, la abeja azul contrae los músculos del abdomen de forma que genere unas ondas o vibraciones en la antera de la flor.

 

Su vuelo es mucho más rápido que el de otras especies. Y, aunque posee aguijón, se ha confirmado que no es una especie que destaque por su agresividad.

 

Alimentación de la Amegillia cingulata

La abeja azul de Australia posee una alimentación muy específica, lo que ha provocado cierto temor en la comunidad científica que ha visto amenazada su existencia. Entre las plantas que sirven de fuente de alimento para esta especie encontramos las siguientes:

 

Acanthus ilicifolius 

Lambertia formosa 

Grevillea buxifolia 

Abelia grandiflora 

 

Se ha llegado a comprobar que puede alimentarse de diferentes especies de espliego. Todas estas plantas poseen una floración azul o violácea, por lo que se cree que tiene cierta predilección por flores con este rango de color. No obstante, se ha corroborado que otras plantas no azules también forman parte de su dieta, como, por ejemplo:

 

Salvia coccinea 

Solanum lycopersicum  

Solanum melongena  

Algunas especies de la familia Verbenaceae

 

La abeja azul no suele alejarse más de 300 metros de su nido en busca de alimento. Y las hembras no suelen realizar más de nueve vuelos al día para este fin.

 

Amenazas de la abeja azul

Como todas las especies, la Amegillia cingulata también cuentan con una pequeña lista de depredadores que ponen en riesgo su existencia. Dentro de los mamíferos o anfibios de pequeño tamaño tenemos a los sapos de caña, pájaros y algunas ranas.

Concretamente, sus nidos son el plato favorito de otro tipo de abeja, llamada abeja cuco o Thyreus nitidulus.

 

Existen otros riesgos que amenazan su supervivencia que no tienen que ver con la alimentación o la jerarquía alimenticia. El ser humano es uno de esos problemas. La limpieza de ríos o veredas incide directamente en el desarrollo de estas abejas, que buscan poner sus nidos precisamente en estos lugares.

 

Sin embargo, este no es el único obstáculo al que deben enfrentarse para sobrevivir. Algunas de las plantas que les sirven de alimentación están en peligro de extinción. Esto puede provocar dos cosas: o la abeja azul amplía su diete y se adapta a la realidad del ecosistema, o acabará por desaparecer al no contar con una fuente de alimentación esencial.

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